domingo, 22 de junio de 2014

LA ALIANZA DEL PACÍFICO Y LOS ESTADOS UNIDOS


La Alianza del Pacífico es una unión económica que surge en el 2011 con la llamada Declaración de Lima, la cual está conformada por 4 países de la ribera del oceáno pacífico: México, Chile, Colombia y Perú. Uno de los objetivos de esta alianza es la de "Construir, de manera participativa y consensuada, un área de integración profunda para avanzar progresivamente hacia la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas".* Este bloque de países -cuyos gobiernos siguen una política de derecha- busca fomentar políticas de cooperación e integración de sus 4 economías en torno a desarrollar los tratados de libre comercio (TLC) con los EEUU y salvaguardarlo en su lucha por la hegemonía mundial con China. Cabe recordar que el oceáno pacífico en los últimos años está ganando mayor protagonismo económico y político, debido a que las principales potencias económicas: China, EEUU, Rusia y Japón se encuentran rodeando sus aguas. Al pacífico se le conoce como el océano del futuro y obviamente las luchas entre las principales potencias gravitan en torno a este océano. Y la propia Alianza lo reconoce como parte de sus objetivos:"Convertirse en una plataforma de articulación política, integración económica y comercial, y proyección al mundo, con énfasis en la región Asia-Pacífico". Por ello la necesidad para el gobierno de Obama de tener países aliados en latinoamérica que le permitan acceder rápidamente a sus mercados, manejar sus finanzas y tener control de sus materias primas, así como tener una herramienta política para contraponer a cualquier oposición a sus afanes imperialistas. Por este motivo, vemos que en sudamérica, la Alianza del Pacífico busca restar influencia al MERCOSUR, alianza de países liderado por Brasil y Argentina, y al ALBA, liderado por Venezuela, bloques que buscan alternativas al modelo neoliberal. En pocas palabras, mantener la división entre los países de sudamérica e impedir una real integración. La Alianza del Pacífico, en suma, es expresión de la defensa de los intereses norteamericanos en América Latina dentro del contexto de la crisis general del sistema capitalista y la defensa de su modelo neoliberal que viene generando mayores desigualdades sociales en nuestros pueblos.
 
 
 
* http://alianzapacifico.net/que_es_la_alianza/la-alianza-del-pacifico-y-sus-objetivos/
 

domingo, 8 de junio de 2014

EL GOBIERNO DE SANCHEZ CERRO Y LA LEY DE EMERGENCIA

Era el gobierno militar de Luis M. Sanchez Cerro (1931-1933), dentro del periodo llamado tercer militarismo. La crisis económica peruana, producto de la crisis general del sistema capitalista (Gran Depresión debido al Crack de 1929) golpeaba a las masas trabajadoras y la movilización popular se acrecentaba tras la caída del oncenio. El Partido Comunista del Perú fundado por Mariátegui -ya desaparecido- iniciaba su trabajo de organización de los obreros, especialmente mineros, el Partido Aprista, con su prédica demagógica y bajo la conducción de Haya de la Torre, fue el principal rival de Sanchez Cerro en las elecciones de 1931 y hostigaba al nuevo gobierno. La tensión social se agudizaba. El Congreso Minero de La Oroya de 1930 fue disuelto a balazos y muertos muchos obreros. La CGTP fue disuelta y la Universidad de San Marcos cerrada. Frente a ello el parlamento dominado por el partido del gobierno: Unión Revolucionaria, dictamina una ley represiva: LA LEY DE EMERGENCIA. Esta norma autorizaba al gobierno fascista a detener y perseguir a los apristas, comunistas y masas trabajadoras en general. Era la época donde el fascismo italiano con Mussolini y alemán con Hittler avanzaban en Europa contra el avance socialista, previo a la segunda guerra mundial. En el Perú fueron años de torturas, detenciones y fusilamientos en masa como lo ocurrido en Chan Chán. El Partido Comunista y el Partido Aprista fueron ilegalizados y muchos de sus militantes llevados a prisión. El tercer militarismo expresaba así la reacción de los terratenientes feudales frente a la crisis capitalista y sus pugnas con la gran burguesía. Dicha ley significó la justificación legal para acallar toda oposición al sistema. ¿Hoy con el actual gobierno de Humala -con las detenciones a diversos dirigentes sociales y políticos- no estaremos viendo algo similar?

sábado, 7 de junio de 2014

LA REVOLUCIÓN FRANCESA (PRIMERA PARTE)

Siglo XVIII, grandes cambios enfrenta la sociedad y los pueblos. El sistema capitalista con su revolución industrial inglesa comienza a imponerse sobre la caduca feudalidad y las monarquías absolutas defensoras del antiguo régimen. Europa comenzaba a remecerse con las ideas de la libertad y todas las mirabas apuntaban a Francia. El país galo representaba las profundas contradicciones de una vieja sociedad en crisis a punto de estallar. Pero no será sencillo: el baluarte del absolutismo europeo se defenderá con uñas y dientes; ríos de sangre correrán. Pero la historia ya había dado su veredicto: el pueblo francés, las masas humildes, harían la revolución y los burgueses se apoderarían de los frutos de ella. Es así como se inicia esta revolución.
 
A fines del siglo XVIII, una fuerte crisis económica sacudía a Francia, una sequía agrícola (1787-1788) traía hambruna en la población campesina. Las tierras no producían lo suficiente y peor aún, las finanzas públicas estaban en rojo, las deudas que la monarquía absoluta de los borbones tenían era tremenda. El comercio paralizado. El tremendo derroche de los gobiernos anteriores -principalmente el de Luis XIV- comenzaba a pasar la factura. Los impuestos cobrados al pueblo no alcanzaba para pagar la deuda y la producción industrial no podía levantarse. Francia, en conclusión, soportaba una fuerte crisis y el pueblo comenzaba a perder la paciencia. En el palacio de Versalles se vivía otra realidad: el lujo y derroche era una cachetada a la pobreza del pueblo francés. Sin embargo, ya la monarquía absoluta de Luis XVI veía con preocupación el asunto, pero se sentía lo bastante segura como para pensar que alguien quisiera tirarse abajo el régimen. Bastaba con algunas reformas económicas y las cosas volverían a la "normalidad".

El rey convoca a los ESTADOS GENERALES en 1789 para discutir y dar solución a la fuerte crisis económica francesa. A ella acuden delegados de los llamados tres Estados: el clero, la nobleza y el Estado llano o TERCER ESTADO, compuesto por los sectores populares: campesinos, obreros, artesanos e incluida la burguesía, más del 95% de la pobación francesa. Pero como es de suponer sólo los miembros de la burguesía acudirán en representación del Estado llano. La representación electoral consignaba sólamente a quienes tenían propiedades. Se debate arduamente y no hay solución. El ministro Necquer propone alza de impuestos pero ni el clero ni la nobleza aceptan. Se entrampan en las votaciones y no hay resultado. El Estado llano protesta, desconoce la reunión y sesiona por su cuenta en el salón del "juego de la pelota" del palacio de Versalles. El rey manda tropas a sacarlos de ahí pero los burgueses "juramentan" no separarse hasta no ver en Francia una constitución política y constituyen una ASAMBLEA NACIONAL. Primera clarinada de alerta al rey. La burguesía quiere leyes y peleará, con el apoyo del pueblo, hasta conseguirlo

El rey cede y envía a los miembros del clero y la nobleza a esta Asamblea la que ahora se llamará ASAMBLEA CONSTITUYENTE. Encargada de legislar una nueva constitución para Francia que limite los poderes del rey. En dicha Asamblea, ya no hay división por estamentos, ahí debaten juntos clérigos, nobles empobrecidos y burgueses. Mientras las masas están a la espectativa de lo que suceda. El rey ya temeroso de esta Asamblea ordena disolverla y envía tropas a detener a sus integrantes. La Asamblea se defiende: ellos representan a la nación ya nadie puede sacarlos. Llaman al pueblo a defender a la nación de los abusos del rey. Y el pueblo responderá.

14 de Julio de 1789, masas enarcedidas en las calles, sin una dirección clara se dirigen a la prisión de La Bastilla para liberar a los prisioneros. Se enfrentan a la guardia del rey y la sangre comienza a regarse. CON LA TOMA DE LA BASTILLA SE INICIA LA REVOLUCIÓN. Aquel día esta prisión fue destruida y el pueblo celebró, era el símbolo del absolutismo. De inmediato las masas campesinas, entusiastas y desordenadas tomaron las haciendas y quemaron toda documentación con carga tributaria, se apoderaron de las tierras y asustaron a la nobleza. "EL GRAN MIEDO" sacudía a las provincias de Francia. El pueblo se ha levantado y la Asamblea debe controlar esto. Por un decreto el día 4 de agosto declaran formalmente "LA ABOLICIÓN DE LA FEUDALIDAD", ley para evitar más toma de tierras, para repartirla mejor. En el fondo la Asamblea comenzará a controlar a las masas, a evitar su desborde, a sabotear todo lo que verdaderamente pueda significar una revolución. 

Se crea la GUARDIA NACIONAL para controlar las protestas y dirigir el "cauce normal" de la revolución, se da la LEY CHAPELLIERE para impedir las reuniones obreras y prohibir las asociaciones conspirativas. La Asamblea quiere controlar lo incontrolable. Se da una REFORMA RELIGIOSA en donde se expropian las tierras de la iglesia y se reserva para Francia la elección de los eclesiásticos. Roma deslinda con los revolucionarios. El rey intenta huir pero lo contienen. Mientras tanto las mujeres de Versalles se movilizan exigiendo comida frente al palacio del rey. En provincias se levantan los campesinos, las masas presionan a la Asamblea: exigen tierras y libertad. La Asamblea trabaja con prontitud para terminar de elaborar la constitución y poner fin a las revueltas.


En 1791, la Asamblea Constituyente ha terminado sus labores: se promulga la CONSTITUCIÓN DE 1791, con el prólogo redactado dos años atrás, que pasará a la historia por sus principios burgueses: LA PROCLAMACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS DEL HOMBRE Y DEL CIUDADANO, en donde sentarán sus principios "naturales" ya mencionados por los ilustrados: libertad, igualdad, fraternidad y seguridad. Principios que la historia del capitalismo se ha encargado de reducir a su mínima expresión por no decir eliminarla. Es que esos principios en este contexto le sirve a la burguesía para unir a la población contra los abusos del rey, pero en modo alguno será algo permanente. Ni ellos mismos se lo creerían. El presionado rey Luis XVI firma la constitución pero no se resignará a ser controlado: buscará apoyo externo. La Asamblea Constituyente se transforma en ASAMBLEA LEGISLATIVA y se inicia un nuevo periodo en Francia: la MONARQUÍA CONSTITUCIONAL. Lo curioso de esto es que no todos podrán acceder a la nueva Asamblea: el voto seguirá siendo censitario o para los propietarios. El clero y la nobleza aceptan resignadamente esta realidad. Para la burguesía la revolución ha terminado, ya consiguieron su objetivo, "ya el rey está controlado". Para los de abajo, para las masas más pobres de Francia -totalmente descontentas con esta nueva realidad- la revolución recién está comenzando...  (CONTINUARÁ)


jueves, 5 de junio de 2014

JOSÉ OLAYA BALANDRA: HÉROE POPULAR DE LA EMANCIPACIÓN

La lucha emancipadora del dominio español se hacía más compleja: 1823, gobernaba el 1er presidente José de la Rivaguero, el ejército patriota era derrotado por los realistas en la llamada segunda campaña a "puertos intermedios", en la sierra. Gracias a esto los  realistas -en una audaz operación militar- recuperan por breve tiempo la ciudad de Lima. Alboroto en la capital. El Congreso y el presidente Rivaguero, desconcertados y para no ser atacados, se refugian en la Fortaleza del Real Felipe ubicado en el Callao. Mientras tanto, los españoles cometen saqueos, violaciones y torturas contra la población que luchaba por la independencia peruana. José Antonio de Sucre -venezolano envíado al Perú por Bolívar para preparar su llegada- fue nombrado Jefe Militar por el Congreso, estaba en el Real Felipe y desde allí debía dirigir la lucha emancipadora. Para ello debía tener una rápida comunicación clandestina con el exterior, saber de las acciones de los realistas y orientar a los patriotas, pero, ¿quien sería ese mensajero, ese interlocutor clandestino? Pues el humilde pescador chorrillano, JOSÉ OLAYA BALANDRA (1782-1823). Astutamente este pescador llevaba las cartas a nado comunicando a los patriotas de Lima y chorrillos con el Callao en donde estaba la Fortaleza. Mientras llevaba una carta de Sucre fue capturado por los españoles bajo el mando de Canterac en Lima. Olaya fue salvajemente torturado para que delate a los implicados mas no dijo ni una palabra, le arrancaron las uñas, lo golpearon delante de su madre para que ella hable también pero NO DELATARON A NADIE. Condenado a morir fusilado, es conocida su frase: "Si mil vidas tuviera, gustoso las daría antes de traicionar a mi patria". Fusilado en Lima en el pasaje que lleva su nombre un 29 de junio de 1823. Al poco tiempo los realistas retornaron a la sierra. En medio de la incertidumbre por saber el desenlace de esta guerra por la independencia americana, cuando el Congreso peruano y el Presidente se atacaban mutuamente del fracaso y los realistas tomaban impulso, el héroe JOSÉ OLAYA representó la fuerza, el sacrificio de las masas populares en la lucha por la emancipación del Perú de España. Hecho que se consumará al año siguiente.

martes, 3 de junio de 2014

LA MASACRE DE UCHURACCAY

Eran los primeros días de 1983, en un Ayacucho convulsionado por una guerra subversiva librada por el Partido Comunista del Perú, conocido como "Sendero Luminoso", una guerra campesina que buscaba en lo fundamental desmoronar el Estado peruano y conquistar el poder para crear una "República de Nueva Democracia", bajo el estilo maoísta de guerra popular del campo a la ciudad. La guerra venía desde 1980 y su centro era la sierra sur del país, la zona más deprimida del Perú por la pobreza, el abandono y la explotación. Los subversivos habían logrado avances en el desarrollo de su guerra, tenían ganado un considerable apoyo campesino y empezaban a controlar algunas comunidades sin presencia del Estado, lo que ellos llamaban "el nuevo poder". Es entonces cuando las fuerzas armadas peruanas -bajo el gobierno de Fernando Belaúnde Terry- intervinieron a fines de 1982 para acabar rápidamente con dicha subversión a la que llamaban "terrorismo". De inmediato las fuerzas del orden al mando del general Clemente Noel organizaron a la población campesina e infiltraron sus agentes entre las mismas masas para aniquilar a todo elemento subversivo en el campo. El objetivo de los militares era dividir el movimiento subversivo, enfrentar campesinos contra campesinos, llegando a formar "mesnadas" o carne de cañón para aniquilar a los "terroristas". Era una guerra implacable. Hasta la capital llegaban a denuncias de matanzas, violaciones, torturas, etc. Del movimiento guerrillero se conocía poco y eso hacía más dramática la situación. Sus acciones hablaban por sí mismas, una guerra sin cuartel al orden establecido. Es en ese contexto que de Lima viajan 8 periodistas a investigar los sucesos de este conflicto. Un acontecimiento previo ocurrido en Huaychao en donde una parte de la comunidad dio muerte a los subversivos alertó a los periodistas. ¿Qué estaba ocurriendo? ¿Era una guerra entre campesinos o una guerra de campesinos contra el Estado? ¿Qué papel estaban cumpliendo las fuerzas armadas en este conflicto? Interrogantes que los llevaron a buscar la información de primera mano. Los periodistas fueron guíados por campesinos al poblado de Uchuraccay en la provincia de Huanta, Ayacucho. En eso los comuneros con las mesnadas y elementos infiltrados, asesinan a estos 8 periodistas y sus guías. La noticia llegó hasta la capital y dio la vuelta al mundo. El gobierno de Belaúnde dispusó la creación de una Comisión Investigadora presidida por el escritor Mario Vargas Llosa para esclarecer los motivos de ese trágico suceso. Su conclusión dejó más dudas que certezas: "los comuneros mismos habrían dado muerte a los periodistas a quienes habrían confundido como terroristas". Este argumento fue muy cuestionado porque en parte limpiaba al ejército, le quitaba responsabilidad de lo que era por muchos conocido: la vejación y el maltrato de los militares a la población campesina en su lucha antisubversiva. "O estas conmigo o con los terroristas". Esa era la lógica de las fuerzas armadas en aquel contexto; y el genocidio, las fosas comunes y desapariciones, una realidad que recién estaba comenzando. Era enero de 1983.